Tras la declaración de quiebra en abril pasado, la Justicia de la provincia de Santa Fe puso en marcha formalmente el proceso de venta de los activos de la histórica cooperativa láctea SanCor. El juez a cargo del proceso, Marcelo Gelcich, firmó la resolución que establece una base de US$ 52,1 millones para la licitación que incluye seis plantas industriales, la marca principal y diversas submarcas asociadas.
Según lo dispuesto por el magistrado, el proceso de licitación pública estará organizado en siete lotes: seis destinados a las unidades productivas (valuadas en un total de US$ 27,4 millones) y un lote separado que agrupa el portafolio marcario y activos intangibles (tasados en US$ 24,7 millones). Los interesados podrán ofertar por plantas individuales, por combinaciones de activos o por la totalidad del paquete.
El valor de las plantas industriales
El esquema de tasación de las seis plantas ubicadas en las provincias de Santa Fe y Córdoba quedó definido de la siguiente manera:
- Devoto (Córdoba): US$ 7 millones. Especializada en leche en polvo, manteca y crema.
- Gálvez (Santa Fe): US$ 5,5 millones. Dedicada al fraccionamiento y empaque.
- La Carlota (Córdoba): US$ 5 millones. Enfocada en quesos duros.
- Balnearia (Córdoba): US$ 5 millones. Elaboración de quesos.
- San Guillermo (Santa Fe): US$ 2,5 millones. Orientada a la producción de quesos.
- Sunchales (Santa Fe): US$ 2,4 millones. Elaboración de leche UAT, en polvo y dulce de leche. (Sufrió una reducción del 20% respecto a su valuación original tras el incendio registrado el pasado 7 de junio).
El peso histórico de la marca
En el sector lácteo coinciden en que uno de los mayores atractivos de esta liquidación son los activos intangibles. Casi la mitad de la valuación total corresponde a las marcas. De los US$ 24,7 millones en los que fue tasado el portafolio, US$ 18,7 millones corresponden exclusivamente a la marca insignia «SanCor», mientras que los US$ 6 millones restantes agrupan a reconocidas submarcas como Mendicrim, Quesabores, Tolem, San Regim, Santa Brígida y Chelita.
Este escenario refleja el duro impacto de la crisis a lo largo de los años. A modo de contraste, cabe recordar que en 2018 la firma Adecoagro había llegado a ofrecer US$ 45 millones por tan solo dos plantas y dos marcas menores.
Preservar el empleo por sobre la oferta económica
Un punto central de la resolución judicial es el enfoque social de la licitación. El pliego establece expresamente que la adjudicación no dependerá únicamente del precio ofrecido. El juez Gelcich subrayó que se evaluará de manera prioritaria la continuidad de la actividad productiva, el mantenimiento de las fuentes de trabajo y los antecedentes de los oferentes.
«La mayor oferta económica no genera, por sí sola, derecho a la adjudicación», advierte el escrito judicial.
Para participar de este trascendental proceso, los interesados deberán adquirir un pliego valuado en US$ 10.000 y presentar una garantía equivalente al 10% de su oferta.
Fuente: GalvezHoy




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